LA ÚLTIMA COLONIA «Cartas de una sombra»

Hasta bien entrado el siglo XX, se mantuvo como una isla en medio del océano, la última colonia del Reino Nazarí de Granada, se encuentra en los montes de Málaga.

En los montes de Málaga se encuentra un conjunto de valles que conforman la comarca de La Axarquía. Pese a que en parte es un territorio agreste, árido, si es verdad que se conjuga con zonas de arbolados, de crestas recortadas por viñedos, de laderas de olivos, aguacateros y otros cultivos.

Si en la Península la huella árabe ha dejado grandes riquezas arquitectónicas, culturales y lingüísticas, en La Axarquía tiene su culmen, donde topónimos, costumbres, vocabulario y la propia economía siguen manteniendo una seña de identidad propia. Elementos estos que han evolucionado paralelamente al cristianismo a lo largo de los siglos.

La Axarquía, pese a ser un territorio en pleno camino de conquista hacia Granada, de alguna forma se mantuvo ajeno a dicha conquista militar. De hecho se narra en aquellos pueblos como los cristianos intentaron por todos los medios someter por las armas a los pueblos de la comarca, y como sus vecinos, hombres de campo y ganaderos, para nada grandes guerreros nazaríes rechazaron en varias ocasiones a las tropas de los reyes cristianos.

Pero la codicia –de la que hoy los gobernantes siguen haciendo buena gala- hizo que miles de soldados cristianos se embarcaran rumbo a la muerte, siguiendo a sus comandantes y señores a unas tierras desconocidas para la mayoría, solo viejos relatos hablaban de La Axarquía.

 Cuando estuve viviendo en Moclinejo, municipio de esta comarca, escuché la historia de cómo los aldeanos habían derrotado a las bien pertrechadas tropas cristianas del marqués de Cadiz y el maestre de la Orden de Santiago, donde este último encontró la muerte.

Existe en la zona un lugar al que llaman, el Cerro de la Matanza. Dicen que fue en este extenso terreno donde los vecinos de los pueblos de La Axarquía, se congregaron para hacer pagar caro a los cristianos que a su paso hubieran quemado aldea tras aldea, Moclinejo fue una de esas aldeas pasto de las llamas.

El arroyo Jabonero, fue el final de la mayoría de los mil caballeros y tres mil infantes que habían partido de Antequera en aquel mes de Marzo de 1482. Valle y laderas fueron regadas con la sangre de aquellos cristianos que iban en busca de las riquezas que suponían se acumulaban en aquella comarca que no había sido expoliada por los cristianos en siglos.

Si bien aquello supuso la deshonra para el rey de Castilla, no lo fue menos para la Orden de Santiago, que quedaba extinta de tropas.

Muchas de estas aldeas, como Moclinejo  no fueron sometidas por las armas al cristianismo, sino que sus propios alcaides se fueron adaptando a los nuevos gobernantes tras la desaparición del Reino Nazarí de Granada.

Un dato que me llamó mucho la atención, fue que La Axarquía mantenía hasta finales de los años sesenta, en curso legal su propia moneda, el Axarco, de la que seguro podemos encontrar algunas muestras en la casa museo de El Váldes, pedanía de Moclinejo.

Recomiendo la visita de esta casa para adentrarnos un poco más en la historia de esta comarca mágica.

Jose Antonio Córdobahttps://escriturastemplariasweb.wordpress.com/
Investigador, articulista y escritor. Edad 50 años. De origen canario, lleva afincado en Sanlúcar de Barrameda desde 1987. Ha estado vinculado a movimientos asociativos y culturales, casi veinte años. Su actividad se desarrolla en torno a la historia nacional, la Ufología, fenómenos extraños, civilizaciones antiguas, y desde el año 2000, se viene centrando en la Historia de los Templarios. Divulgador histórico

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