Interponen en Torre del Mar (Ma), una querella contra Glassdrive por presuntamente falsificar documentación de sus clientes

Tras numerosas incidencias y litigios con sus clientes, la empresa dedicada a la sustitución y reparación de lunas englobada dentro del sector automovilístico, ha ido un paso más allá y, presuntamente, ha falsificado documentación a sus clientes, causando graves consecuencias económicas y psicológicas a los afectados.

Siempre se ha comentado que la globalización ha remodelado todo el sector económico a nivel mundial, algunas veces hacia mejor y otras hacia peores condiciones para las pequeñas y medianas empresas (PYMES), obligándolas a firmar acuerdos con cláusulas abusivas si no querían ver cerrado sus negocios por la fuerte competencia que generan estas grandes compañías, tal como se puede apreciar a diario en los casos que van saliendo en prensa.

Los Tribunales de Justicia son testigos de los numerosos casos de litigio interpuestos por autónomos y PYMES contra estas grandes corporaciones, que aprovechan estas situaciones para ‘esclavizar’ a sus clientes, obligándoles a trabajar, en el mejor de los casos, muchas horas para poder, si quiera, atisbar algo de rentabilidad económica.

          Pero en este caso no sólo se trata de las cláusulas abusivas (como penalizaciones por costes medios o por porcentajes de compra a un determinado proveedor, porcentajes de rappel a compañías aseguradoras por la derivación de vehículos a los talleres de su red o supuestos pagos a directivos de alguna entidad aseguradora para el desvío de la cartera de clientes hacia los talleres de la red, entre otras cosas)que llevan a la ‘esclavitud’ de estas pobres familias sino que en Glassdrive, han ido un paso más allá y, presuntamente, ha falsificado la fecha del contrato con su asociado con la única finalidad de eximirse de toda responsabilidad por el incumplimiento de sus propios acuerdos y poder así, a su vez, tener la posibilidad de interponer una  demanda judicial para poder reclamar el incumplimiento contractual.

          En este caso, concretamente, se trata de la presunta falsificación de las 31 firmas que constituye el contrato de taller asociado a la red Glassdrive denominado Autocristales Torre del Mar SL, cuyo administrador es A.G.S., lo que ha ocasionado graves perjuicios tanto económicos como psicológicos para el afectado y su familia (sustentado por un estudio caligráfico de una prestigiosa perito judicial que se ha propuesto como testigo-perito en la querella que se ha interpuesto en los Juzgados de Instrucción de Madrid).

Una familia compuesta por un joven padre primerizo y su joven mujer, recién casados y con una niña de 15 meses de edad que no ha tenido más remedio que intentar nuevamente buscarse la vida para poder hacer frente a los gastos que conlleva interponer una querella criminal antes los responsables de dicha tropelía.

Pero el caso no concluye ahí, ya que Glassdrive tiene una deuda contraída con este señor por los servicios prestados en su día, y que a la hora de redactar esta nota aún no ha sido abonada por dicha entidad mercantil (alegando esta última al afectado que “las entidades aseguradoras pagan mal y tarde”) lo que es incierto, ya que el afectado y su familia pueden acreditar por parte de muchos agentes y corredores de su zona que “dicha deuda ya fue abonada en su plazo a Glassdrive”.

Según el afectado, Glassdrive durante todo este tiempo, ha intentado torpedear económicamente a dicha familia para que no pudiera dedicarse a su profesión (ya que tampoco les ha dado de baja en la red con las entidades aseguradoras) lo que causa que todas las derivaciones de la zona donde reside dicho afectado, pasen a otros talleres cercanos de la red, puesto que el teléfono que sigue apareciendo a efectos de terceras personas es un 900 o 902 de Glassdrive) y así usurparles otra vez más a dicha familia, su única fuente de ingresos (dando fe de todo ello un notario), prueba que también se ha propuesto en la interposición de la querella.

Así, el porcentaje de ventas de este pequeño negocio se ha visto reducido drásticamente, no pudiendo ni si quiera cobrar el sueldo a consecuencia de todo ello. Afortunadamente, esta familia ha tenido el apoyo de algunos proveedores que han aplazado su deuda hasta que pueda nuevamente redimirse por sus propios medios, tras el implacable acoso a lo que se han visto sometidos.

            La querella ha sido redactada por el doctor en Derecho y abogado, Dr. Abdeslam Jesús Aoulad Lucena, director del bufete Lucena Abogados, con domicilio en Calle Velázquez 53, 2º Izquierda, Madrid, se presentó el pasado 18 de diciembre de 2020, se adjunta copia de su presentación.

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