Crónica de la corrida de toros inauguración de temporada en Jaén.

Trofeos para Rafaelillo y Lamelas ante los Victorinos Sábado 27 de Marzo. Inauguración de la temporada. Plaza de Toros de Jaén. Coso de La Alameda Lleno de “No hay billetes” dentro del aforo permitido por las restricciones de la pandemia.

Toros de Victorino Martín. Premiado con la vuelta al ruedo el quinto, “Ordenante-68”

-Rafael Rubio “Rafaelillo” (azul pavo y oro): saludos desde el tercio tras aviso y oreja

Rubén Pinar (Blanco y plata): silencio y palmas

-Alberto Lamelas (Lila y oro): oreja y vuelta al ruedo tras aviso

Al término de la corrida el nombre de Victorino Martín se hacía omnipresente en las conversaciones de los bares de la calle Teodoro Calvache. Y por el barrio de San Ildefonso se prorrogaba el ambiente taurino que se venía viviendo en Jaén durante todo el día.

            Tras guardar un minuto de silencio en memoria de las víctimas de la pandemia del Coronavirus, sumado al recuerdo del Maestro Vílchez, Director de la Banda Municipal de Jaén fallecido hace escasos días, la afición jienense tributó una fuerte ovación a “Rafaelillo”, que volvía a enfundarse el traje de luces tras un larguísimo calvario de más de un año de recuperación e inactividad. Sus compañeros y cuadrillas se sumaron al reconocimiento.

            En el centro del ruedo sobresalía dibujado el hierro de Victorino Martín, dando realce al protagonismo evidente que los toros a lidiar tendrían durante toda la tarde. Un reclamo absoluto para llevar gente a la plaza y es que ayer, a pesar de las limitaciones de aforo impuestas por la Junta de Andalucía, fueron muchos los aficionados que acudieron hasta Jaén impulsados por el aliciente de ver a los toros de Victorino Martín en el ruedo.

            Seis toros de Victorino de impecable presentación y juego variado. El sexto, por hechuras y peso, un toraco. Sobresalió especialmente el quinto “Ordenante-68” premiado con la vuelta al ruedo…aunque a los mulilleros se les pasó hacer honor al reconocimiento y se anduvieron ligeros camino del desolladero. Varios de ellos fueron aplaudidos de salida.

            Con el que abría plaza “Rafaelillo” tuvo ante sí un toro que no fue fácil, con parones a mitad de muletazo, rebuscando al torero cuando se le daba el muletazo entero y con escaso recorrido al torear por el izquierdo, desarrollando además mucho sentido. Pero “Rafaelillo” le plantó cara y tuvo una actuación muy meritoria.  Mató de dos pinchazos, estocada que hace guardia y un descabello.

            Algo mejor el cuarto, al que paró con el capote en una brega poderosa que paradójicamente el público no supo ver. Fue este un toraco con muy poca fuerza que incluso llegó a ser tímidamente protestado con palmas de tango. Había más torero que toro, y “Rafaelillo” tiró de raza y pundonor para enjaretarle algunas tandas al natural, haciéndolo todo de uno en uno, poniendo el corazón en cada muletazo. El estoconazo con que mató le valió prácticamente el trofeo que posteriormente paseó.

            Debutaba en Jaén Rubén Pinar y lo hizo con un toro con el que abrevió rápidamente ya que nunca fue claro en sus embestidas y se paró al poco de iniciar la faena de muleta, durando lo justo. No se entretuvo mucho con él. Mató de estocada entera que hace guardia y dos descabellos. El toro fue levemente pitado en el arrastre.

            Distinta suerte corrió con el jugado en quinto, el mejor toro del encierro y que se acabó marchando al desolladero con las orejas puestas. Un toro importante, con mucha fijeza y bravura al que Pinar entendió a la perfección y una vez lo tuvo dominado, realizó un toreo muy expresivo. Francamente podía haberle hecho bastante más o al menos quedó esa sensación. Toreó muy bien a un toro que posteriormente mató muy mal al atascarse con la espada hasta cuatro ocasiones para acabar dejando una media estocada y un descabello.

            Importante actuación y dimensión de Alberto Lamelas, el jiennense del cartel que ciertamente apenas ha toreado en la plaza de su tierra. Había interés por verle aquí pues no en vano era su tercera actuación como matador en Jaén. Recibió al primero de su lote – un toro muy serio- con una larga cambiada en las tablas del tendido 1. Este tercero fue el toro que permitió vivir el tercio de varas con emoción, destacando el piquero Antonio Prieto al que se aplaudió tras lucir al toro en el caballo.

            Un toro con mucha transmisión en su embestida, que se entregaba en la muleta y al que Lamelas consiguió darle varias tandas por el derecho con la medida justa y pulcritud en el trazo de muletazo, hasta armar una faena bien estructurada especialmente por el derecho. El toro finalmente se vino a menos. Tras un pinchazo mató Lamelas de una estocada entera.

            Y en el que cerraba plaza, un toro que sobresalía del resto del sexteto por sus enormes proporciones, también fue muy lucido en varas por el picador David Prados, que fue ovacionado. Tras brindar a “Rafaelillo” el toro se fue flechado hacia el torero de Cortijos Nuevos y estuvo el torero de la Sierra muy firme con él, ya que fue un toro codicioso con el que no se podía bajar la guardia. Se la jugó de últimas, exponiéndose y mostrando sus credenciales ante un toro al que había que poder. Se le fue muy baja la espada, con una estocada que produjo vómito y el toro no tardó en doblar. Recibió un aviso y es que ciertamente la faena se alargó más de la cuenta.

            Entre las cuadrillas destacó especialmente además de los picadores de Lamelas anteriormente reseñados el banderillero Ángel Otero, de la cuadrilla de Rubén Pinar, que se desmonteró en el segundo.

            Al margen de la lidia hay que resaltar que se echó en falta que no hubiera algún gesto, detalle o simbolismo hacia la Cofradía de “El Abuelo” o viceversa, hacia los actuantes. Ya fuera en la ornamentación del Coso de La Alameda, por poner un ejemplo, o de cualquier otra manera. Y todo ello por el hecho cierto de que 2 euros de cada entrada se destinarán a la obra social de la Cofradía de la imagen más venerada del pueblo de Jaén.

            Y por otro lado, se hace necesario aclarar que en Jaén nunca se toca la música en las vueltas al ruedo. No es tradición de esta plaza ni costumbre en la Banda Municipal que es quien acompaña con su música los festejos mayores del Coso de La Alameda y que ayer soportó una crítica a todas luces innecesaria.

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