Nueva concentración en Almonte en repulsa a la segunda agresión a un sanitario en menos de un mes

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en Huelva, como parte integrante de la Junta de Personal, ha realizado una concentración este lunes en el centro de salud de Almonte (Huelva) como repulsa a una nueva agresión a una trabajadora, la segunda en lo que va de mes en el mismo centro.

Según ha indicado el sindicato, el autor de la agresión llegó pidiendo un inyectable al médico de guardia y como no se accedió a sus pretensiones habría agredido a la doctora que incluso cayó al suelo. El mismo centro sufrió otra agresión hace dos semanas cuando un paciente agredió física y verbalmente a otra trabajadora del centro.

Desde CSIF han recordado que la violencia en el ámbito laboral es “inaceptable y no puede tolerarse bajo ningún concepto. Los trabajadores tienen derecho a desempeñar sus labores en un entorno seguro y libre de violencia y agresiones”. Para ello, CSIF insiste en la necesidad de que haya vigilante de seguridad en los centros, por lo que exige al SAS “que se tomen las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los trabajadores y trabajadoras de los centros de salud”.

“Desde CSIF Sanidad entendemos que hay muchas formas de manifestar el desacuerdo, pero nunca la violencia”, ha subrayado Cercadillo, quien ha insistido en la petición previa a la pandemia del sindicato de incluir un régimen sancionador en la Ley de Salud Pública de Andalucía. “Entendemos que la Administración debe incoar un expediente administrativo e imponer sanciones administrativas adecuadas”, ha señalado el responsable del sector de Sanidad de Csif Huelva, César Cercadillo.

CSIF recuerda además que “la Administración Pública tiene el deber básico de proteger el interés público o general y de esta obligación nace ineludiblemente su potestad sancionadora”. Cercadillo ha recordado que “la Ley de Salud de Andalucía ordena los servicios y actuaciones de asistencia sanitaria pública y privada en Andalucía, articula el respeto y el cumplimiento de los derechos y obligaciones respecto a los servicios sanitarios y también recoge este régimen sancionador, que pedimos se desarrolle”.

“Las agresiones físicas y psíquicas que sufrimos diariamente todos los empleados y empleadas públicas, hace necesario una adecuación urgente que actúe como medida disuasoria frente a conductas reprobables e intolerables. Nada justifica el uso de la violencia hacia un profesional de la sanidad”, ha concluido el responsable del sector de Sanidad de CSIF en Huelva.

César Cercadillo, ha lamentado las 1.494 agresiones a profesionales del SAS registradas en 2022 y ha tachado esta cifra de “escalofriante”, al tiempo que ha exigido “que no se pueden normalizar bajo ningún concepto este tipo de conductas que desgraciadamente sufren los trabajadores y trabajadoras de la sanidad pública”.

En este sentido, ha manifestado que “volvemos a la casilla de salida, a una cifra similar a la que teníamos en 2019 (1.524), con lo que una vez más ponemos el grito en el cielo porque además hay muchas agresiones todos los días que no se comunican al centro por la normalización de dichas conductas”.

El responsable sindical ha destacado especialmente que el 36,4% de las agresiones a profesionales del SAS durante 2022, es decir, un total de 544, han tenido que ver con demandas de la personas usuaria, como por ejemplo demandar atención fuera de cita programada, demandar atención para un familiar o exigir un tratamiento distinto del prescrito por el facultativo.

Por último, desde CSIF han transmitido “todo su apoyo y solidaridad” a la trabajadora agredida, así como a sus compañeros de trabajo, señalando que desde el sindicato seguirán trabajando para “garantizar que los trabajadores y trabajadoras de la sanidad pública puedan desempeñar sus labores en un entorno seguro y sin violencia”.

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