LA HISTORIA

«La historia, es algo que no interesa» Es un comentario que no dejo de escuchar más de lo que quisiera, y lo triste, no es lo reiterativo de dicho comentario, sino, que es verdad.

Mantener la historia de un pueblo a lo largo de los siglos es imposible, en cuanto que a ello concurren muchos elementos en contra. Desde pueblos conquistados cuyos conquistadores borran todo rastro. Falta de interés por parte de los propios gobernantes. El ego propio de los gobernantes por ser superior a su antecesor y borrar cualquier huella de lo realizado por el anterior.

El tiempo, el olvido, la desidia, etc. Incluso los grandes «profesionales del sector histórico y cultural», acaban por anteponer su ego al rigor de los hechos, en busca de fama y pretensiones varias. Ya lo decía aquel, ¡Ni están todos los que son, ni son todos los que están», en lo referente a mi generalización. Pero que, ¡haberlos haylos!

Desde esos yacimientos que tras el expolio pasan al olvido por parte de las Administraciones. Al criterio ridículo que los propios funcionarios basados en las ambigüedades de las leyes, adjudican a los profesionales, cuál juez supremo sentencia a un condenado.

En los últimos años estamos siendo testigos como pese a las denuncias de particulares, de entidades sin ánimo de lucro y profesionales amateur en tema de cultura, historia o arqueología, sobre los expolios y aberraciones que se realizan sobre un yacimiento o un inmueble catalogado, estos técnicos de las administraciones públicas miran para otro lado, mientras seguramente con la mano izquierda hacen el egipcio, o simplemente son expertos asintomáticos.

La historia, la cultura forman parte de nuestra esencia como pueblo, por mucho que hoy se nos venda una diversidad de salón, cada cultura, cada pueblo evoluciona de una forma diferente según su ubicación, y sobre todo, según su importancia estratégica a lo largo de su vida como núcleo poblacional. Todo ello queda en el subconsciente colectivo de la población. Hoy no hablo de mantener fronteras, que a este paso van siendo necesarias, nuevamente. Hoy hablo de que pese a que se eliminen dichas fronteras, cada lugar tiene una esencia, una historia, una cultura que se debe de salvaguardar frente a las nuevas incursiones de poblaciones migratorias, a las idioteces de políticos progres y lo que es peor, de esos «historiadoctors» que se sienten como si fueran Dalí.

¡Protejamos nuestra historia, con sus aciertos y mayores errores!


N.A.: La foto representa una placa en hierro fundido que se puede ver en la Pza. Central, en la Algaida –en plena marisma del Guadalquivir-,  en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)


Atentamente

Jose Antonio Córdoba
Jose Antonio Córdobahttps://escriturastemplariasweb.wordpress.com/
Investigador, articulista y escritor. Edad 50 años. De origen canario, lleva afincado en Sanlúcar de Barrameda desde 1987. Ha estado vinculado a movimientos asociativos y culturales, casi veinte años. Su actividad se desarrolla en torno a la historia nacional, la Ufología, fenómenos extraños, civilizaciones antiguas, y desde el año 2000, se viene centrando en la Historia de los Templarios. Divulgador histórico

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