DOS PALABRAS

En estos días de tantas postales cibernéticas, un TE QUIERO, es la mejor y más hermosa de las postales que podemos enviar

Hace ya pues para veinte y pocos años que en mi vida encontré alguien que además de amigo, es mentor en muchas facetas de mí pensar y escribir.

         En nuestras asiduas conversaciones, hemos hablado de matrimonio (él no ha estado casado) Hemos hablado de relaciones (él no las tienes) Hablábamos de amor (…) Hemos hablado de querer (…) Él me enseñó que mucho de los conceptos y prejuicios que tenemos, están desvirtuados, mal interpretados, mal expresados, egoístamente usados, convertidos en tabú según para qué fin o interés. Que el amor, tiene tantas facetas y tan libres.

         Hoy quiero, hoy quiero escribir sobre dos palabras. Hoy quiero y quizás sea más un defecto genético o el prejuicio de alguien a quien se le obligó a rechazar esas dos palabras; alguien que en algún momento olvidó lo que significaban para poder sobrevivir.

     Por eso hoy quiero, quiero hablar de dos palabras que si las pusiera en una regla, podrían tener el inicio en «cero» y el final en «infinito», o quizás «infinito» fuera solo el principio de «cero».

         Como alguien que se tiene por romántico, hoy quiero, en estas fechas en las que se hablará, se escribirá hasta la saciedad sobre cómo eran, de cómo son las navidades. Hoy quiero rendir un homenaje a todas esas personas que por un motivo u otro, se ven negadas a recibir un abrazo, un beso, una caricia, o lo que para mí es la mejor expresión de nuestro lenguaje como humanos, un «TE QUIERO»

         Te quiero, desde el cariño de un niño, al sentimiento más profundo entre dos almas, existe una variedad incuantificable. Pero nos hemos encasillado en agregarles tantas etiquetas a unas palabras tan hermosas y limpias, que hoy, un te quiero, es casi como si te atravesaran con una espada afilada.

         Te quiero, desde verte para tomar un café, charlar, olvidarnos de nuestra rutina del día a día, hasta… un te quiero, para que estés a mi lado, que me abraces mientras curo las heridas de la lucha mantenida con mis miedos, hasta… un te quiero, en el camino de mi vida, para caminar juntos, hasta… un te quiero, de mi mano o yo de la tuya. Un te quiero…

         En estos días de tantas postales cibernéticas, un TE QUIERO, es la mejor y más hermosa de las postales que podemos enviar, pero… si lo expresamos en un abrazo, en un beso, en un paseo cogido de la mano, en el calor de las sábanas de una misma cama, habremos conseguido no morir como personas, habremos conseguido no volvernos en un frío clip de móvil.

         Que este año no se nos escape entre los dedos del olvido, sin un, ¡TE QUIERO!, porque lo mismo, el destino no te dará tiempo a terminar de leer estas letras.

Jose Antonio Córdoba
Jose Antonio Córdobahttps://escriturastemplariasweb.wordpress.com/
Investigador, articulista y escritor. Edad 50 años. De origen canario, lleva afincado en Sanlúcar de Barrameda desde 1987. Ha estado vinculado a movimientos asociativos y culturales, casi veinte años. Su actividad se desarrolla en torno a la historia nacional, la Ufología, fenómenos extraños, civilizaciones antiguas, y desde el año 2000, se viene centrando en la Historia de los Templarios. Divulgador histórico

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